La Villa Suhuai est谩 situada al sur de la
ciudad de Yun De y se considera como parte de Wang Cheng. No es grande pero s铆
exquisitamente elaborada, y los artesanos que la construyeron proced铆an todos
del sur del r铆o Yangts茅, por lo que la apariencia de la casa no es tan tosca
como en el norte, con paredes blancas y azulejos negros y ventanas de madera
tallada, lo que le da un aspecto bastante apacible.
En la noche de ese d铆a, Nan Mo Xie y Duan Yao
regresaron de la calle queriendo ir al patio del anciano como de costumbre,
pero desafortunadamente, se encontraron con Duan Bai Yue.
Duan Yao retrocedi贸 con decisi贸n dos pasos y se
escondi贸 detr谩s de su shifu.
Duan Bai Yue frunci贸 el ce帽o: “¿a d贸nde vas en
mitad de la noche?”
Nan Mo Xie tambi茅n frunci贸 el ce帽o: “¿a d贸nde
vas otra vez, en mitad de la noche?”
Duan Bai Yue dijo: “este es el camino de
regreso a la alcoba”.
“Entonces date prisa”. Nan Mo Xie cogi贸 la mano
de su peque帽o aprendiz y camin贸 hacia atr谩s: “nosotros tambi茅n volveremos a
descansar”.
Duan Bai Yue dijo: “¡qu茅date quieto!”
Nan Mo Xie corri贸 tan r谩pido como pudo.
Duan Bai Yue vol贸 delante de los dos, con una
mirada aterradora: “¡Habla!”
Duan Yao se agarr贸 r谩pidamente la cabeza.
Nan Mo Xie se aclar贸 la garganta y confes贸: “vamos
a echar un vistazo en el patio del anciano”.
“¿Qu茅 sentido tiene ir a ver a ese anciano a
estas horas?”. Duan Bai Yue estaba
perplejo.
Los ojos de Duan Yao parpadearon.
Nan Mo Xie dijo indignado: “Yao-er ha estado
aprendiendo kung fu con 茅l estas noches”
Duan Bai Yue se sorprendi贸 a煤n m谩s: “aprendiendo
kung fu, ¿y shifu est谩 de acuerdo?”.
Por supuesto, que no estoy de acuerdo. Nan Mo Xie tir贸 de la esquina de su
harapienta ropa y dijo: “Mn”.
Duan Bai Yue los mir贸 con sospecha.
Duan Yao explic贸: “es s贸lo durante diez d铆as,
no es ning煤n kung fu complicado”
“¿C贸mo se llama?” pregunt贸 Duan Bai Yue.
Nan Mo Xie balbuce贸: “Ming Yue Zhifa”.
“¿Ataque a puntos vitales?”. Duan Bai Yue neg贸
con la cabeza: “bien, sigue adelante y aprende si quieres, es raro que los
mayores est茅n dispuestos a ense帽ar. Solo que pasado ma帽ana nos trasladamos a
Villa Suhuai, ¿Shifu ir谩 con Yao-er?”.
Nan Mo Xie se avergonz贸 de inmediato. Su
peque帽o aprendiz estaba a punto de ser robado, por lo que naturalmente, quer铆a
quedarse con 茅l todo el tiempo. Sin embargo, seg煤n el pulso de los 煤ltimos
d铆as, parece que Jing Can Xin est谩 a punto de despertar. A煤n no se sabe si Lan
Ji es un humano o un fantasma. Su disc铆pulo mayor no puede estar en la villa de
la monta帽a solo. Despu茅s de pensarlo, todav铆a dijo: “Yao-er se queda en el
Palacio del Norte, e ir茅 a la Villa Suhuai contigo”.
“Proteger茅 a mi cu帽ada”, dijo inmediatamente
Duan Yao comport谩ndose muy encantador.
Duan Bai Yue le dio una palmada en la cabeza y regres贸
a su dormitorio.
Duan Yao suspir贸 aliviado y volvi贸 a preguntar:
“¿Por qu茅 no le dijiste la verdad a mi hermano?”.
“Tengo demasiadas cosas en la cabeza, as铆 que
prefiero tener una cosa menos que hacer”. Nan Mo Xie dijo: “si hubiera sabido
que estabas aprendiendo kung fu para 茅l, me temo que no habr铆a aceptado”.
Duan Yao asinti贸 obedientemente.
Nan Mo Xie lo llev贸 con 茅l y caminaron juntos
lentamente por el sendero, sin poder resistirse a dar otro largo suspiro. “Deber铆as
aprender a ser m谩s ego铆sta cuando busques una esposa en el futuro, no seas un
santo por el amor”.
Duan Yao: “......”
Oh.
Otro d铆a despu茅s, Duan Bai Yue trajo a sus
hombres para quedarse en la Villa Suhuai, y la noticia se extendi贸 a la gente
de la Ciudad Yun De, que no se atrev铆a a salir mucho, y quer铆an quedarse en
casa desde la ma帽ana hasta la noche; despu茅s de todo, era el Rey del Suroeste,
que siempre hab铆a sido ambicioso y despiadado, y no se sab铆a por qu茅 vino esta
vez, as铆 que era mejor mantenerse alejado.
Nan Mo Xie se pase贸 por los alrededores y dijo:
“esta monta帽a es muy bonita, es un buen lugar para disfrutar”
Duan Bai Yue cogi贸 la tetera y antes de que
pudiera ordenar a sus subordinados que hirvieran agua, Duan Nian vino a
informarle que Lord Tao hab铆a llegado.
Nan Mo Xie se frot贸 las manos.
Duan Bai Yue dijo a un lado: “si shifu se
atreve a aparecer, no podr谩s volver a ver carne en el pr贸ximo medio mes”.
Nan Mo Xie: “......”
Duan Bai Yue agreg贸: “tal vez m谩s”
Nan Mo Xie abatido se agach贸 en el suelo.
Duan Bai Yue se alis贸 la ropa y empuj贸 la
puerta de la habitaci贸n.
Tao Ren De estaba bebiendo t茅 en el sal贸n, y
recordando que la otra parte le hab铆a salvado la vida durante la rebeli贸n de la
Mansi贸n Liu, y quienes se hab铆an detenido recientemente. Por lo tanto, su
actitud fue amable y amistosa. Se puso de pie e hizo una reverencia, “Rey del
Suroeste”.
“Lord Tao es muy cort茅s”. Duan Bai Yue brome贸: “este
rey acababa de llegar y su Excelencia vino a hacer una visita justo despu茅s, pero
realmente no tengo tiempo ni para tomar una taza de t茅”.
“Es de mala educaci贸n tener tanta prisa”. Tao
Ren De dijo: “es s贸lo que el Emperador siempre ha estado preocupado por el Rey
del Suroeste y teme que los sirvientes de esta villa de monta帽a no le sirvan
bien. Simplemente me orden贸 venir antes para cuidar de ustedes, para no tratarlos
con retraso”.
“El paisaje interior de esta villa es muy
hermoso”. Duan Bai Yue sonri贸: “s贸lo quiero preguntarle a Lord Tai Fu, ¿cu谩ndo
convocar谩 el Emperador a este Rey?”
Tao Ren De pregunt贸: “¿cu谩l es el motivo de la
visita del Rey del Suroeste?”
Duan Bai Yue dijo: “para entregar unas hierbas
medicinales”.
“Si es s贸lo una entrega de hierbas, puede
d谩rmelas”. Tao Ren De dijo: “el cuerpo de Su Majestad no est谩 bien 煤ltimamente,
y hay muchos asuntos complicados en la Corte. Si el Rey del Suroeste quiere ver
al Emperador, puede que tenga que esperar un tiempo”.
Duan Bai Yue dijo: “no pasa nada”
Tao Ren De: “……”
¡¿No pasa nada?!
Duan Bai Yue continu贸: “sucede que estos d铆as
no hay nada en la Mansi贸n del Sudoeste, as铆 que consid茅ralo un viaje a las
monta帽as”
Tao Ren De ten铆a un vago dolor en la cabeza: “me
temo que eso no es apropiado”.
“¿Qu茅 tiene de malo?” Duan Bai Yue sonri贸: “Jin
Tai puede vivir en Wang Cheng durante m谩s de un mes, ¿pero este Rey no puede
quedarse en Yun De por otros dos d铆as m谩s?”.
“El Rey de Goa Li vino a Gran Chu para pagar tributo,
y esta vez se qued贸 m谩s tiempo porque quer铆a elegir un marido para la princesa”.
Tao Ren De dijo: “no es que no tenga nada que hacer”.
Duan Bai Yue dijo: “este rey tambi茅n vino esta
vez para entregar hierbas medicinales. Jin Tai s贸lo regala oro y plata, s贸lo
que ninguna cantidad de oro y plata puede comprar la mitad de las hierbas
medicinales del suroeste”.
Tao Ren De dud贸 un poco, despu茅s de todo, este
lote de hierbas medicinales son lo que el Noveno Pr铆ncipe quiere, entonces... temperamento
amable y virtuoso, es mejor no provocar. De lo contrario, el dolor de cabeza no
es s贸lo suyo, sino tambi茅n el Emperador.
Duan Bai Yue dijo: “¿Tiene Lord Tao algo m谩s
que decir?”
Tao Ren De cedi贸: “el Rey del Sudoeste ha
tenido un largo viaje y debe estar cansado, as铆 que hoy deber铆a descansar
temprano”.
Duan Bai Yue asinti贸 y le acompa帽贸 fuera de la
sala.
Nan Mo Xie sali贸 por detr谩s comiendo una fruta
y dijo: “¿de verdad va a vivir en esta villa?”
“Si es responsable de vigilarme, ¿c贸mo puede
vivir en otra parte?”, dijo Duan Bai Yue. “Este temperamento r铆gido no ha
cambiado durante m谩s de diez a帽os”.
Nan Mo Xie chasque贸 y dijo: “¡tch!, no puedo
creer que ni siquiera tuve un banquete de recepci贸n”.
Duan Bai Yue dijo: “estos funcionarios de la Corte,
hasta que la situaci贸n no se aclare, me temo que nadie se atrever铆a a comer en
la misma mesa con la gente de la Mansi贸n del Suroeste”.
Nan Mo Xie dijo: “es desgarrador escuchar eso”.
Duan Bai Yue no estaba de acuerdo: “es m谩s
c贸modo as铆”. De lo contrario, si tuvieran que verle la cara Lord Tao en cada
comida, no podr铆a comer ni los alimentos m谩s preciados.
El cielo se oscureci贸 gradualmente y llovi贸 por
la noche. Duan Bai Yue se apoy贸 en la cama sosteniendo su brazo, a煤n no se
hab铆a dormido cuando escuch贸 un leve ruido procedente del exterior, por lo que
frunci贸 ligeramente el ce帽o y se levant贸 para abrir la puerta de un empuj贸n.
Con un paraguas color ciruela en la mano, Chu
Yuan lo mir贸 bajo la lluvia y sonri贸.
“T煤……” Duan Bai Yue se sorprendi贸 primero,
seguido de una sonrisa, se adelant贸 para tomar al hombre entre sus brazos, con
un tono un poco impotente: “dije que descansaras bien en el palacio”.
“Vine a ver si Lord Tai Fu est谩 enfadado
contigo”. Un poco de lluvia cay贸 sobre los hombros de Chu Yuan y la punta de su
nariz estaba fr铆a.
Duan Bai Yue tom贸 el paraguas de su mano y tir贸
de 茅l hacia la alcoba.
Nan Mo Xie se asom贸 a la ventana contigua para
mirar, y se sinti贸 bastante aliviado.
Despu茅s de todos estos a帽os, por fin hay algo
de luz en el futuro.
Los sirvientes no tardaron en traer agua
caliente, y Chu Yuan se remoj贸 en la ba帽era, con la barbilla perezosamente
apoyada en la pared: “¿qu茅 miras?”.
“A ti por supuesto”. Duan Bai Yue se sent贸 en el
peque帽o banco, con las manos apoyadas en las mejillas.
Chu Yuan sonri贸: “tonto”.
Duan Bai Yue dijo: “no me dejar谩s pasar”.
Chu Yuan se lo pens贸 un momento y luego arroj贸
unas gotas de agua con la mano: “bueno, no puedes venir aqu铆”.
“¿Vas a volver ma帽ana?” pregunt贸 Duan Bai Yue.
Chu Yuan dijo: “volver茅 al anochecer, tengo que
hablar con alguien la ma帽ana siguiente”.
“Est谩 bien” Duan Bai Yue arrastr贸 el peque帽o
banco y se sent贸 a su lado: “entonces no saldremos ma帽ana, no sea que nos
encontremos con ese se帽or Tao”.
En cuanto las palabras salieron de su boca,
alguien empuj贸 la puerta del exterior y Tao Ren De pregunt贸 en el patio a pleno
pulm贸n: “¿ha descansado el Rey del Suroeste?”
Chu Yuan sostuvo su frente.
La boca de Duan Bai Yue se crisp贸.
Chu Yuan le hizo un gesto con los ojos para que
abriera la puerta.
Duan Bai Yue suspir贸 y sali贸 tranquilamente con
una sonrisa: “Lord Tao vino tarde por la noche, me pregunto cu谩l ser谩 la raz贸n”.
Tao Ren De levant贸 una bolsa de papel de aceite
en su mano y dijo: “Me temo que el Rey del Suroeste tendr铆a hambre a medianoche,
as铆 que he comprado algo de comida”
Duan Bai Yue lo recibi贸 y dijo con paciencia: “muchas
gracias”.
“Entonces me despido”. La actitud de Tao Ren De
era tan respetuosa que, aunque uno quisiera darle un pu帽etazo, no podr铆a
encontrar una raz贸n.
Duan Bai Yue se dio la vuelta y volvi贸 a
entrar, colocando el paquete de patas de pollo sobre la mesa.
Chu Yuan dijo: “supongo que tiene miedo que
est茅s planeando huir en medio de la noche, as铆 que regres贸 para hacer una ronda
a prop贸sito”.
“¿en serio no se puede encontrar una manera de
hacerlo regresar m谩s r谩pido?”. Duan Bai Yue dijo: “por no mencionar que, si Lan
Ji realmente viniera, este Se帽or Tao ser铆a una gran carga”.
“Lord Tai Fu est谩 aqu铆 por cortes铆a, alguien
m谩s lo reemplazar谩 ma帽ana por la noche”. Chu Yuan dijo: “es un experto de la Sun
and Moon Villa, llamado Gong Fei, que acaba de regresar a Wang Cheng y no tiene
ning煤n puesto oficial, sin embargo, puede ayudar en un momento cr铆tico.”
Duan Bai Yue cogi贸 la gran manta que hab铆a a un
lado y dijo: “el agua se est谩 enfriando, sal”.
Chu Yuan esquiv贸 su mano y antes de que Duan
Bai Yue pudiera reaccionar, ya estaba a un lado envuelto en su t煤nica.
Duan Bai Yue hizo una pausa, le entreg贸 la
manta y conscientemente se volvi贸 para mirar la ventana.
Chu Yuan se sec贸 el pelo y se quit贸 el la
t煤nica antes de que le diera tiempo a cambiarse, alguien ya hab铆a dado marcha
atr谩s y se hab铆a dado la vuelta, tirando de 茅l hacia sus brazos.
Chu Yuan entrecerr贸 los ojos: “presuntuoso”.
“Esto se llama intimidaci贸n”. Duan Bai Yue lo
levant贸 horizontalmente: “Supongo que el Emperador no est谩 dispuesto a hacerme
nada”.
Chu Yuan rode贸 su cuello y lo bes贸 con los ojos
cerrados.
Duan Bai Yue lo presion贸 contra la cama y sus
labios nunca se separaron ni un momento.
Despu茅s de esperar tantos a帽os, una vez que
rompamos el tab煤, s贸lo queremos estar juntos todo el tiempo. Diez d铆as o diez
a帽os, toda una vida es mejor.
Fuera de la casa la lluvia y el viento, mientras
Duan Bai Yue miraba fascinado al hombre debajo de 茅l, sus ojos se deslizaban cent铆metro
a cent铆metro sobre las hermosas cejas, como si estuviera a punto de marcar la
escena de este momento en su coraz贸n. Chu Yuan apoy贸 sus manos sobre aquel
pecho cuyos m煤sculos de color miel bajo sus palmas estaban perfectamente definidos,
con algunas cicatrices dejadas en sus primeros a帽os, pero no son antiest茅ticas
en absoluto, sino que le daban un sentido a帽adido de fuerza y belleza.
“¿En qu茅 est谩s pensando?” Duan Baiyue pregunt贸
en voz baja.
“La Mansi贸n del Suroeste”. Chu Yuan dijo: “quiero
ir a echar un vistazo”.
“¿No quieres esperar?” Duan Bai Yue se inclin贸
y lo abraz贸: “est谩 bien, cuando esto termine, vendr茅 a buscarte y nos
dirigiremos al suroeste”.
Chu Yuan cerr贸 los ojos y sonri贸: “Mn”.
Duan Bai Yue agit贸 la mano para barrer la cortina
de la cama, y el beso se hizo cada vez m谩s profundo y dif铆cil de separar. Chu
Yuan levant贸 ligeramente la cabeza y presion贸 las manos sobre la almohada. La
llama de la vela junto a la cama bailaba, iluminando la noche con colores primaverales.
Dentro del peque帽o patio lateral del Palacio
del Norte, Duan Yao dijo: “los dos movimientos de esta noche no parecen ser
diferentes de los dos movimientos de anoche”.
El anciano dijo: “eso es porque a煤n no tienes
suficiente iluminaci贸n”.
Duan Yao frunci贸 ligeramente el ce帽o.
“Pero no hay prisa”. El anciano dijo: “al practicar
kung fu es cuesti贸n de prestar atenci贸n a las coincidencias, hay cosas que no
pueden forzar”.
Duan Yao asinti贸: “Shifu tambi茅n lo dijo, pero
si no puedo entenderlo, ¿todav铆a puedo desactivar el Fen Xing Ju y salvar a mi
hermano?”.
El anciano dijo: “no lo s茅”
Duan Yao suspir贸.
“Aunque no puedo leer con quiromancia, s茅 que un
buen hombre debe tener una buena vida y que el ciclo de causa y efecto no es
satisfactorio”. El anciano dijo: “el Rey del Suroeste parece tener los ojos y
los o铆dos claros, tampoco parece una persona con malos pensamientos en su
coraz贸n, as铆 que su destino ser谩 bueno”.
Cierto,
pens贸 Duan Yao para sus adentros, y mi hermano est谩 enamorado, as铆 que se
mire como se mire, deber铆a vivir una larga vida.
El anciano tom贸 un poco m谩s de zongzi en
sus manos y se lo llev贸 a la boca.
Duan Yao le aconsej贸: “anciano, no comas m谩s, si
lo dejas mucho tiempo guardado deber铆a ser malo. Comprar茅 otra bolsa en la
ciudad”.
El anciano sacudi贸 la cabeza: “puedo comer m谩s
sea bueno o malo, s贸lo piensa en ello”.
Al verlo con una cara desolada, Duan Yao no sab铆a
qu茅 decir, y despu茅s de un tiempo pregunt贸 t铆midamente: “entonces, ¿quieres que
visite en secreto a esa T铆a Abuela Feng?”
El anciano dijo: “no la molestes, basta con
verla una vez al a帽o y saber que est谩 bien”.
Duan Yao dijo: “S铆”.
El anciano se levant贸, cubri茅ndose el pecho y
tosiendo, entr贸 tambale谩ndose en la habitaci贸n interior.
Duan Yao record贸 otra vez la partida de ajedrez
y el m茅todo del coraz贸n, por lo que tambi茅n se levant贸 y regres贸 a su residencia,
pero despu茅s de dar vueltas en la cama, no pudo conciliar el sue帽o, as铆 que
simplemente se levant贸 de un salto y se llev贸 la Espada Lie Yun Dao a la
Posada Jin Man.
Jing Liu Tian estaba meditando en la cama, abri贸
los ojos despu茅s de escuchar el movimiento y dijo inesperadamente: “¿por qu茅
est谩 aqu铆 el Pr铆ncipe Duan?”.
“Hay algo que me gustar铆a preguntarle a Lord
Jing”. Duan Yao dijo.
Jing Liu Tian pregunt贸: “¿sabe el joven Pr铆ncipe
que la Torre Fei Luan no abre todos los d铆as?”.
“S茅 que tengo que hacer cola, pero no quiero”. Duan
Yao golpe贸 un pu帽ado de veneno sobre la mesa: “¿Puedo cambiarlo por esto?”
Jing Liu Tian lo mir贸 y dijo: “de ninguna
manera”.
Duan Yao insisti贸: “S铆”.
Jing Liu Tian se rio: “peque帽o Pr铆ncipe Duan,
eso ser铆a un poco de imposici贸n”.
“No soy miembro de Jianghu, as铆 que
naturalmente no necesito acatar las reglas de Jianghu” Duan Yao dijo: “S贸lo quiero
preguntarle una cosa”.
“Est谩 bien”. Jing Liu Tian dijo: “por favor,
habla joven Pr铆ncipe”
“¿Existe alguien en este mundo que conozca los secretos
del Fen Xing Ju y de la perla Fen Xing, que a la vez sea muy h谩bil en artes
marciales y tenga un amor no correspondido?”. Duan Yao pregunt贸.
“Conocer los secretos de la perla Fen Xing y el
Fen Xing Ju est谩 relacionado con la isla Chao Ya. Hay muchos expertos con
nombres an贸nimos en este Jianghu, y a煤n m谩s dif铆cil es adivinar la relaci贸n
entre hombres y mujeres”. Jing Liu Tian dijo: “sumados los tres juntos,
realmente no s茅 qui茅n es”.
Duan Yao dijo: “entonces esa no es una pregunta
correcta. Te har茅 otra”.
Jing Liu Tian sonri贸: “el Pr铆ncipe Duan es
digno de ser de la prefectura del Suroeste” No se comes ni la mitad de la p茅rdida.
Duan Yao dijo: “como ya he dicho, le pido al
propietario Lord Jing que no moleste al anciano”.
Jing Liu Tian asinti贸: “por supuesto, a煤n queda
esa pizca de discreci贸n en la Torre Fei Luan”.
Duan Yao pregunt贸: “hace d茅cadas, ¿hab铆a una
mujer en el Jianghu con la palabra ‘Feng’ en su nombre?”
Jing Liu Tian dijo: “hab铆a al menos una docena”.
“¿hubo alguna con una vida amorosa dif铆cil?”
Duan Yao persigui贸.
Jing Liu Tian dijo: “la mayor铆a de las mujeres
de la Jianghu tienen una vida amorosa dura, pero hablando de eso, la de Bai Tou
Feng fue una de las m谩s dif铆ciles”.
Duan Yao acerc贸 una silla y se sent贸 a su lado,
con los ojos brillantes: “me gustar铆a saber m谩s”.
“¿Por qu茅 el joven Pr铆ncipe Duan quiere saber
esto?” Jing Liu Tian se sorprendi贸.
Duan Yao pens贸 para s铆 mismo: el anciano
parece estar gravemente enfermo, si sigue ignorando la situaci贸n, probablemente
no sobrevivir谩 a este invierno y se niega obstinadamente ver a un m茅dico. Si
puedo averiguar el pasado y resolver un nudo m谩s para 茅l, ser铆a lo mejor.
1. Ming Yue Zhifa: t茅cnica dactilar o de
digitaci贸n Luna Brillante. Zhifa se refiere a un conjunto de movimientos con la
mano; en el caso de esta novela fue solo una mentira que le dijo Nan Mo Xie a
Duan Bai Yue.
2. Zongzi: preparaci贸n de arroz glutinoso, que
puede tener diferentes rellenos y enrollado en hojas de bamb煤.
3. Lieyun Dao: divisor de nubes. Es el nombre de
la espada que lleva Duan Yao.



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