Capítulo
156: Extra Parte moderna.
Parte
41.
«No
es apropiado…»
«Definitivamente
voy a recibir una golpiza.»
Así
que Lin Yan salió a hurtadillas, dio una vuelta por el jardín de su casa y se
encontró con su hermano mayor.
Lin
Jue le lanzó una mirada.
—¿Puedes
contenerte un poco en casa? Si papá y mamá te ven, ¿no te dirán algo?
—Hermano,
si tú no dices nada, yo tampoco y nuestros padres no se enterarán.
Lin
Jue soltó un resoplido frío por la nariz.
—¿Quién
te garantiza que no lo diré?
Lin
Yan: “…”
Lin
Jue extendió la mano, pensando en hacer lo mismo que cuando era pequeño, darle
una buena frotada en la cabeza a su hermano menor, pero al ver que ya había
crecido tanto y había traído a un hombre a casa, lo dejó pasar y en su lugar le
dio una palmada en el hombro.
—Acabo
de escuchar a mis padres decir, que planeas cambiar tu registro familiar.
—Sí,
¿mamá y papá te lo dijeron enseguida?
—Mn,
me pidieron que llevara el libro de registro familiar en mi viaje de negocios a
Estados Unidos.
Lin
Yan: “…”
«¡Vaya!»
—Ustedes
dos están viviendo juntos, si él realmente te molesta, recuerda avisarnos, no
lo aguantes solo. Ustedes están viviendo juntos, no te hemos vendido a él —dijo
Lin Jue.
—¡Está
bien, hermano, a tus órdenes!
Lin
Jue le rodeó el hombro y se dirigió hacia la casa.
—Cuando
ustedes dos se casen, ¿qué quieres? Yo te lo traeré.
Lin
Yan brilló los ojos y dijo:
—¡Entonces
lo que quiero es mucho más!
—Entonces
cierra la boca y has como si no hubiera dicho nada.
—…
¿Sigues siendo mi hermano de sangre?
—¿Quién
sabe? Tal vez te encontramos por ahí.
Lin
Yan no se dio por vencido.
—¿Por
qué dices que me encontraron?
Lin
Jue respondió con ligereza.
—Quizás
sea porque yo, al igual que mis padres, somos heterosexuales, y tú y tu hombre son
diferentes. Así que, solo es posible que tú seas adoptado.
Lin
Yan: “…”
«Me
rindo.»
—¿Qué
tiene de malo ser gay? No sabes lo adorable que es Qi Zhen.
Lin
Jue levantó una ceja: «Ese rostro de hielo de Qi Zhen, realmente no se puede
ver en qué es adorable.»
Lin
Yan comenzó a contar.
—Cuando
él empezó a salir conmigo, era increíblemente inocente, estableció que al
principio solo podíamos tomarnos de la mano y después de un tiempo, solo me
permitió abrazarlo. Además, hubo un tiempo en que pensaba que me gustaba otra
persona. ¡Vaya celoso que era! Hasta ahora no le he dicho que se estaba
poniendo celoso de sí mismo. Pensándolo bien, me parece muy gracioso, me
arrepiento de no haberlo grabado, pero cuando le cuente la verdad,
¡definitivamente lo grabaré! ¡Y me reiré de él toda la vida!
Lin
Jue: “…”
—¿Es
esto una broma entre ustedes dos, pequeños amantes?
Lin
Yan estaba tan emocionado que frotaba sus manos, con los ojos brillando, como
un lobo malvado esperando a que su presa cayera en la trampa.
Lin
Jue miró la oscuridad de la noche a lo lejos: Qi Zhen tuvo mucha mala suerte de
tener a su hermano involucrado.
Saliendo
a buscar a Lin Yan, Qi Zhen, escondido en la esquina, se frotó la frente.
Una
imagen apareció en su mente.
Lin
Yan levantó el teléfono para grabar un video, con una actitud provocativa y
desafiante.
Qi
Zhen pensó: «¡Definitivamente no puedo dejar que sepa que ya he recuperado
la memoria!»
Cuando
estaban a punto de dejar la casa de Lin, el padre de Lin Yan le contó
directamente a Qi Zhen, en presencia de Lin Yan, que estaba preparando la
mudanza del registro familiar, la custodia legal y la celebración de la boda.
El
padre de Lin Yan quería ver la primera reacción de Qi Zhen.
Ante
la noticia repentina, la primera reacción no puede engañarte.
En
el momento en que Qi Zhen escuchó la noticia, aunque estaba sorprendido, lo
primero que apareció en su rostro fue la alegría. La primera persona a la que
miró fue Lin Yan.
Lin
Yan no estaba contento.
—Papá,
esta sorpresa debería ser mía, ¿por qué la revelaste tú? ¿Estás robando mi
protagonismo?
El
padre de Lin Yan estaba satisfecho con la reacción de Qi Zhen y soltó dos
risitas.
—Piensa
en otra sorpresa.
Lin
Yan estaba molesto y murmuraba en el camino de regreso a casa con Qi Zhen,
diciendo que no debería contarle todo a su padre, lo que le hizo perder una tan
buena oportunidad. Luego, volvió a quejarse de su padre.
—¡Mi
papá le pidió a mi hermano que se llevara el libro de registro, ¡Qué malo!
Qi
Zhen rio tanto que el pecho le tembló, liberando una mano para sostener la de
Lin Yan.
—No
es tan urgente. Como el señor no puede aceptarlo por ahora, esperemos un poco. No
puedo darte un anillo por ahora, así que te daré otra cosa.
—¡Está
bien, está bien, está bien! ¿Vamos a comprar algo ahora?
Qi
Zhen apretó con fuerza el volante y dijo:
—Vamos
a casa primero.
Lin
Yan: ¿…?
Lin
Yan no entendía por qué, pero al llegar a casa, se dio cuenta de por qué Qi
Zhen insistía en regresar primero a casa.
***
Lin
Yan abrió los ojos al día siguiente y recordó algo importante.
—En
el camino de regreso, dijiste que me ibas a regalar un sustituto del anillo,
¿qué es?
Qi
Zhen le había dado una pulsera roja, con hilo de seda negra mezclado dentro. El
hilo parecía hecho de un material desconocido, pero aun así brillaba con color
bajo la luz.
—Esto
es mi cabello.
—¿Tu
cabello? ¿Te lo arrancaste tú mismo?
—Lo
sacaste tú.
Lin
Yan se sorprendió.
—¡Yo
no he hecho eso! ¿Cuándo te he tirado del pelo?
Anteayer
por la noche, justo aquí.
Lin
Yan: “…”

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